Logro de Cornejo: la economía de Mendoza sigue cayendo

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La economía de Mendoza no crece en promedio desde 2012 y se está contrayendo en términos per cápita. Así lo afirma el informe anual 2018 del Instituto de Estudios de la Realidad de Argentina y Latinoamérica (Ieral), que será presentado hoy en el hotel Park Hyatt Mendoza.

El estudio explica que el Producto Bruto Geográfico (PBG) de Mendoza cayó tres veces en los últimos cinco años. Eso provocó que la situación de la provincia hoy sea similar a la que existía en 2012 en términos de producción. Si bien hubo algunos períodos de crecimiento, las mejoras no fueron suficientemente grandes como para compensar los años de retracción. Cabe recordar, que el PBG mide el valor conjunto de todos los bienes y servicios que se producen en una economía.

Balance negativo

Según el informe anual del Ieral, el nivel de actividad de Mendoza en 2018 se contrajo en promedio 1,2%. De las ocho grandes ramas del PBG de Mendoza,sólo crecieron el sector financiero (5%) y la construcción (3,9%). Fue negativo el desempeño de la industria (0,2%), administración pública (-0,6%), electricidad, gas y agua (-1,7%), comercio (-3,7%) y minería (-3,8%).

El economista Sebastián Laza, asesor del Ministerio de Economía de Mendoza, no estuvo de acuerdo con los resultados alcanzados por el Ieral. “La medición de la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Economía señala que la economía de la provincia creció 2,7% en 2018. El primer semestre fue positivo y el segundo negativo, pero en el balance da crecimiento”, comentó.

En relación a la situación económica de los últimos seis años, el economista atribuyó la falta de crecimiento a la herencia de la administración anterior. “El tipo de cambio real con que comenzamos la gestión era muy malo. Recién ahora estamos empezando a mejorar y eso está impactando favorablemente en las exportaciones”, apuntó.

El análisis del Ieral

Un aspecto favorable que destaca el informe del Ieral, es que el proceso recesivo en la provincia fue menor al de la media del país (-2,6%, según Indec), debido a que ciertos sectores, como el turismo receptivo y las exportaciones, crecieron por encima del promedio nacional, gracias a la suba del dólar. Sin embargo, esto posibilitó que los precios subieran por sobre lo que ocurrió en otras partes de Argentina, lo que implicó una pérdida mayor del poder adquisitivo de los salarios.

Por otro lado, cayeron cuatro de los cinco motores más importantes, lo que explica la contracción general de la economía. El único que creció fue el mercado externo, ya que los principales países compradores de los productos y servicios locales tuvieron una expansión, a lo que se sumó que el dólar caro hizo que la producción local fuera más competitiva. Por eso las exportaciones de la provincia crecieron fuertemente en 2018.

“Como contraparte, la economía nacional (segundo motor) sufrió un profundo ajuste que se tradujo en recesión y caída del consumo, de la mano de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y los préstamos al sector privado”, indica el estudio.

Menor poder adquisitivo

El mercado laboral es el quinto motor y su impacto en la economía se produce a partir de la creación de puestos de trabajo y el sueldo real (neto de inflación). Ambas variables, en con junto, determinan el poder adquisitivo de los asalariados. Según muestra el informe de Ieral, en el tercer trimestre de 2018, en comparación con el mismo período de 2017, la inflación acumulada fue de 44%. En cambio, los salarios del sector privado formal aumentaron entre 14%, para el rubro “electricidad, gas y agua” y 36% para la industria química.

A diferencia de la media nacional, el empleo en el sector privado se mantuvo en 2018 e incluso creció levemente, pero también se incrementó el trabajo informal, hasta alcanzar cerca del 40% del total de asalariados, es decir casi 6 puntos porcentuales por sobre la media nacional.

Sectores que traccionan

Pese a que cuatro de los cinco principales motores de la economía provincial se contrajeron, en 2018 el proceso recesivo en Mendoza fue menor que el nacional. Esto, a diferencia de lo que había ocurrido en 2014 y 2016. Según los economistas del Ieral, “esto se explica porque la cosecha local fue buena, a diferencia de la que hubo a nivel nacional”. La baja en los precios motivó que el PBG del sector agroindustrial cayera  0,5% en Mendoza, pero a nivel país hubo una baja del 13% en ese sector.

También incidió la dinámica de las exportaciones y el turismo, y a que su crecimiento y participación en la economía mendocina estuvieron por encima de la media nacional. No obstante, el estudio aclara que “como esto amortiguó en parte la recesión, fue mayor el efecto de la devaluación sobre la inflación y de ahí que ésta haya sido en Mendoza cinco puntos porcentuales más alta que en el país”.

Fuente: Diario Los Andes

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