El “Chueco” Gilí y su increíble recuperación

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El “Chueco” Ignacio Gilí (47) es uno de los mas importantes deportistas que dio Alvear en toda su historia: estuvo en los Juegos Olímpicos, ganó dos Vueltas Ciclística de Mendoza y venía de ganar una etapa histórica en la Titan Desert en Marruecos. Pero la vida siempre te da sorpresas..

Y el alvearense, que siempre se pone objetivos por cumplir, fue sorprendido por el Mal de Wallenberg. Apenas terminó de correr en Marruecos “sufrí un mareo y ahí empezó todo. perdí la sensibilidad en diversas zonas del cuerpo, tuve problemas con la deglución y por eso me pusieron una sondita que me sacan este viernes” porque reconoció que “el domingo quiero estar en mi casa para festejar el Día del Padre..”

Estuvo casi 18 días internado en España donde la tecnología de última generación le salvó la vida y permitió comenzar con el proceso de rehabilitación..”Subí y bajé (al cielo).. y pensé que no la iba a contar porque bajé casi 15 kilos.. Quedé piel y hueso.. Se  ve que todavía no era el momento..” dijo ironicamente en una nota exclusiva en el aire de Radio 1 haciendo referencia a la gravedad del problema.

“Yo no quería que trascendiera demasiado todo porque mi mamá iba a ser operada de tiroides y no quería que se preocupara..” Luego comentó que “cuando volvimos a Mendoza y llegamos al aeropuerto ahí fueron mis hermanos quienes prepararon a mis padres y a mis hijos porque me iban a ver bajar en silla de ruedas..” recordó al borde de quebrarse por el amor hacia su familia.

Gilí estuvo internado en una clínica de Torrevieja (España) y allí se informó que había sufrido un problema cerebrovascular ocasionada por una alteración o interrupción del flujo de sangre que llega al cerebro. “Si se hubieran dado cuenta del problema en los primeros dos día se podía haber quitado ese taponcito en una vena.. ahora hay que seguir con la recuperación..”

El 9 de mayo  le realizaron un profundo estudio en todas las arterias y se observó una disección, un desprendimiento de una capa de la arteria y  a partir de allí “yo cambié mi cabeza y rápidamente comencé a trabajar con un fisioterapeuta al 9no día de estar internado”.

Pero tiras frases, latiguillos, que tienen que ver con su forma de pensar y encarar cada sueño. Como aquel de ganar la Vuelta de Mendoza o correr como lo hizo hace poco para concientizar en la lucha contra el cáncer infantil parándose en soledad, liderando el pelotón, para saludar a un niño a la vera de la ruta.  “Hay que pegarle duro.. esto es mucho mas que subir al Cristo Redentor… Esta batalla la voy a ganar. Le toca a uno en un millón y, bueno, me tocó a mí…” señala en el medio de una nota con se coló el sentimiento  por un lado y las fuerzas para salir adelante de un hombre que logró todo lo que se propuso y es una figura internacional del deporte.

“Que me saluden desde la organización de la Titán hasta toda la gente y amigos de Alvear y que me dio el ciclismo es muy lindo y te da fuerzas para recuperarme” expresó. “Quiero llevar tranquilidad a mi familia, a todos los que se preocuparon por mí: estoy muy bien, el domingo fuimos hasta el shoping.. Nos estamos recuperando y los médicos no se explican como me recuperé tan rápido, seguramente deber ser porque me cuidé toda la vida y soy un deportista que se exige mucho…”

El síndrome de Wallenger afecta los primeros pares craneales, la deglución, la sensibilidad en brazo y pierna por lo cual influye en el equilibrio por lo que ahora se está recuperando en la Clínica San Andrés de la ciudad de Mendoza. Allí está realizando los ejercicios de rehabilitación con fisioterapia, psicóloga, rehabilitación robótica, fonología y nutricionista.

“Hoy puedo caminar y hablar, me siento mucho mejor y tengo el 100% de mi voluntad puesta en la recuperación. De hecho, estoy haciendo una parte de robotecnia donde me ensañan a caminar. Eso te altera porque de estar compitiendo profesionalmente, ahora mis pasos son más lentos pero tengo una mujer impresionante a mi lado y mis hijos también quieren ver bien a su padre..”.

 

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