Lobesia botrana: la Nación no enviará fondos para combatirla

0

La vitivinicultura entró en estado de alerta. El jueves de la pasada semana se realizó la postergada reunión de la nutrida mesa de competitividad vitivinícola. En una parte de la extensa mesa los funcionarios nacionales tiraron la bomba: “Tenemos que hablar, no hay fondos para el programa de la lobesia”.

Las caras de asombro como toda respuesta no se pudieron ocultar. El compromiso de no hacer demasiadas olas hasta que se charle más en profundidad no es fácil de sostener, el golpe es duro y pone en riesgo todo lo que se trabajó en los últimos años e incluso en el último desayuno de la COVIAR fue puesto como ejemplo por parte del gobernador.

El rumor comenzó a correr este martes por los cafés de Mendoza y se pudo confirmar con tres altísimos dirigentes del sector que participaron de la reunión.

La decisión fue transmitida extraoficialmente a los dirigentes vitivinícolas, porque seguramente no habrá anuncio oficial de la caída del programa, sino que la idea sería no llamar nunca a la licitación prevista para agosto para adquirir los insumos y puesta en marcha de las intervenciones sobre las viñas que deben hacerse entre septiembre y octubre.

Si la noticia hasta hoy no pasó a mayores fue solamente porque se pudo terminar con las tareas previstas hasta marzo. El monto involucrado para el programa ronda los 450 millones de pesos, un número que parece ínfimo para el presupuesto del Estado Nacional pero no lo es para el daño que puede causar a las economías regionales de Cuyo y en la imagen del vino argentino en el exterior.

Desde las entidades vitivinícolas ya comenzaron los contactos informales con los gobiernos de Mendoza y San Juan y se espera agendar una reunión con Alfredo Cornejo para los primeros días de la próxima semana, para pedirle un nuevo frente común para presionar a las autoridades nacionales que revean la decisión.

Uno de los dirigentes aseguró que una de las alternativas que propusieron desde el Gobierno Nacional es buscar algún tipo de financiamiento internacional vía préstamo o programa de organismo internacional.

La situación es preocupante y como expresó uno de los consultados “para ellos es lo mismo bajar 10 autos con chofer que este programa. Ponen todo en la misma bolsa”.

Las tres fuentes consultadas coincidieron en que la pelea recién comienza y será dura, los avances que se habían logrado el año pasado están en serio peligro y la afectación para la cosecha 2019 sería incalculable.

Para dar una idea de lo grave en que puede mutar la situación, solo hay que repasar el informe publicado por este mismo medio en agosto de 2016 donde las pérdidas de la cosecha llegaban al 30% además de disminuir notablemente la calidad de los vinos de las zonas afectadas, además del riesgo de extenderse a plantaciones de otros cultivos.

La decisión, que provincias y sector tendrán que trabajar y mucho para revertirla, vuelve a poner en discusión cual es el verdadero valor que le da, más allá de los discursos, el gobierno nacional a las economías regionales.

Dejar respuesta