El fuego se propaga y el humo se ve desde la Ciudad

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Los incendios de campo siguen avanzando, varían sus direcciones y se vuelven difíciles de atacar. Características similares a la del 2001, que dejó siete muertos y 800 mil hectáreas quemadas.

“El fuego es extremo  pasa de un lado a otro en muy poco tiempo, cruza las rutas y cambia de dirección”. Con frases como esas, quienes combaten los feroces incendios que vienen azotando campos en Alvear y San Rafael resumen el peligro de estos focos. Pocos lo dicen oficialmente, pero a todos la situación les recuerda a la peor tragedia, la que ocurrió en 2001 en Alvear que se cobró la vida de siete brigadistas y afectó 800 mil hectáreas.

La comparación no es caprichosa. La elevada carga de combustible de los pastizales, las temperaturas altas, las direcciones variables del viento y las tormentas son características que se repiten. Esta vez, la experiencia y las capacitaciones pueden hacer la diferencia. Por eso este miércoles a la tarde el personal se replegó para idear los próximos movimientos y salir del foco de las llamas, que en las últimas horas cruzaron rutas o caminos de tierra varias veces, también cambiaron la dirección y que alcanzan velocidades de hasta 50 kilómetros por hora en zona de monte, algo extraordinario. “He visto esas velocidades en pastizales pero en monte sólo un par de veces, esta es una”, dijo un jefe del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
Hasta la tarde del 3 de enero unas 50.000 hectáreas ya fueron afectadas en total desde que comenzaron estos incendios, que fueron 10 en forma paralela. Además desde la ruta 146 se podía apreciar la columna de humo alcanzar varios kilómetros de altura.
En la base de Incendios Forestales de Monte Comán, brigadistas del Plan Provincial de Manejo del Fuego y de Defensa Civil iban y venían. Algunos leían los últimos índices de calor que arrojan los mapas satelitales y otros preparaban los planes para las incursiones más importantes, las nocturnas. Antes del relevo de los brigadistas que durante el día estuvieron en la zona de los incendios, algunos dormían donde podían. Otros se encargaban de la logística de personal y máquinas para salir a terreno y a un costado el helicóptero sanitario de la provincia estaba presto para salir a un hipotético rescate.
El tiempo, al menos este jueves, parece que no va ayudar. Se esperan vientos y posible Zonda.
Marcelo Mosiejchuk, coordinador regional del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, expresó que “hemos hecho la evaluación de cómo se viene trabajando y es muy buena. Las tres prioridades son la vida humana, los bienes en riesgo y el incendio. Estos son incendios de comportamiento extremo que podrían convertirse en incendios grandes; los combatientes trabajan de noche buscando siempre la ventana de la situación, pedimos a los productores que no nos prendan más fuegos”.
Sobre el avión hidrante, el funcionario nacional que llegó para coordinar acciones con los funcionarios provinciales y municipales, dijo que “tienen limitaciones en este tipo de ataque, el problema no es de aviones sino de disponibilidad de pistas. Cuando se saca el avión de un rango de 30 o 40 kilómetros el avión demora mucho; acá hay incendios muy rápidos, en 45 minutos avanza muchísimo y el avión solo, tirando agua, es difícil que pueda apagar un incendio”.
La idea es reacondicionar una pista que hay en Monte Comán para poder operarlo con mejores posibilidades de ataque.
Sobre la comparación con los incendios que en enero de 2001 dejaron siete muertos, Mosiejchuk añadió que “fue un comportamiento extremo como ahora, combustible (la carga vegetal), meteorología, mucho foco secundario y la temperatura, viento y humedad no permitía que pudiéramos trabajar, por lo que en el desarrollo de este incendio se viene trabajando muy bien y nos encuentra mas organizados”.
Fuente Diario Uno San Rafael

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